Ataque terrorista a la red eléctrica de Berlín: ¡peligro para toda la región!
Prenzlau reacciona ante los ataques a la red eléctrica en Berlín. Empresas municipales exigen más seguridad estatal. ¿Cómo se protege la infraestructura?

Ataque terrorista a la red eléctrica de Berlín: ¡peligro para toda la región!
Recientemente, un grave incidente en Berlín reavivó las preocupaciones sobre la seguridad de la infraestructura crítica de Alemania. El 3 de enero de 2026 se produjo un corte de energía masivo que afectó a más de 45.000 hogares y 2.200 empresas. Como resultado, muchas personas, incluidos residentes de residencias de ancianos y hospitales, se quedaron sin electricidad durante días. El grupo extremista de izquierda “Vulcan Group” se atribuyó la responsabilidad de este ataque, que provocó un incendio en cinco cables de alta tensión. Las condiciones eran tan tensas que la policía declaró el estado de emergencia en Berlín y las escuelas y supermercados de las zonas afectadas permanecieron cerrados. Estos incidentes plantean serias dudas sobre la situación de seguridad de las infraestructuras críticas en toda Alemania y exigen una acción rápida por parte de los políticos.
Harald Jahnke, director general de Stadtwerke Prenzlau, está preocupado por los incidentes ocurridos en la capital. Exige que el Estado reaccione rápidamente y refuerce la seguridad de la red eléctrica. Jahnke destaca que en los últimos años las empresas públicas de Prenzlau han invertido mucho en la seguridad de sus infraestructuras. Desde hace dos años, las instalaciones de la empresa de servicios públicos sólo son accesibles tras un registro previo y también está prohibido fotografiar en el lugar. Con estas medidas se pretende evitar que se ponga en peligro la seguridad de la tecnología de suministro esencial, como informa nordkurier.de.
Inversiones en seguridad en Prenzlau
Las empresas municipales conceden gran importancia a una red eléctrica densa, cuya estabilidad está garantizada mediante conexiones en anillo y conexiones cruzadas. Otra ventaja es que las reparaciones en la red de baja tensión a menudo solo duran unas pocas horas, mientras que en la red de media tensión duran una media de media jornada laboral. Si, a pesar de todas las medidas, el corte de energía se prolonga, hay disponibles generadores de energía de emergencia fijos y móviles que ofrecen una potencia máxima de 80 a 110 kW. Sin embargo, según Jahnke, a veces pueden surgir dificultades a la hora de solucionar problemas si los fallos se manifiestan con cierto retraso. Para superar estos desafíos, las empresas municipales pueden alquilar vehículos especiales de medición de cables.
En los últimos cinco años, la ciudad ha incrementado sus inversiones en cableado e infraestructuras hasta alrededor del millón de euros. Actualmente sólo 50 kilómetros de la red de media tensión de 175 kilómetros de longitud están sobre el suelo, mientras que sólo cinco kilómetros de la red de baja tensión de más de 200 kilómetros de longitud están sobre el suelo. Esta modernización continua y la planificación de inversiones a largo plazo son parte de la estrategia para proteger de forma sostenible la infraestructura contra las perturbaciones.
Legislación y resistencia
Los incidentes de Berlín también han reavivado el debate sobre la ley general KRITIS, cuyo objetivo es mejorar la protección de las infraestructuras críticas. Las voces políticas y el BDEW piden una reevaluación de las obligaciones de transparencia para minimizar los riesgos de seguridad. Sin embargo, el proyecto de ley, que está sobre la mesa desde septiembre de 2024, aún no está en vigor. Ahora hay peticiones masivas de medidas rápidas para aumentar la seguridad en áreas sensibles como la energía, el agua y la TI.
El debate sobre las brechas de seguridad y la necesidad de actuar se ve aún más alimentado por las crecientes amenazas del extremismo y los ciberataques. La Oficina Federal para la Protección de la Constitución considera estos peligros como riesgos graves. El último ejemplo de Berlín muestra una vez más lo vulnerables que son incluso las infraestructuras modernas.
Y mientras los políticos todavía piensan en ello, nosotros, los ciudadanos, podemos hacer nuestra propia contribución: en situaciones de crisis se requiere responsabilidad personal, por ejemplo almacenando suministros. Porque los próximos retos urbanos están a la vuelta de la esquina y la cuestión es si estamos bien preparados.
El futuro del suministro eléctrico en Brandeburgo y en toda Alemania depende de nuestra voluntad de tomar en serio las cuestiones de seguridad y de la capacidad de los políticos para actuar con rapidez y eficacia: un desafío que nadie debería subestimar.